1.Durante años nos hemos preguntado para qué sirve el chocolate, además de provocar adicción y placeres diversos. Se ha sugerido que produce cierta excitación neurosensorial, pero no nos atrevemos a recomendarlo por los efectos nocivos del azúcar y la grasa que contienen sus mejores especímenes. Aún así, nadie se sustrae a la seducción de un buen chocolate.
Un estudio reciente en el British Medical Journal analizó los beneficios - por estadística, en un metanálisis - del consumo frecuente de chocolate, v.gr. más de tres veces por semana, en relación a la salud cardiovascular. Los autores, colombianos e ingleses, muestran cierta cautela al presentar sus resultados.
http://www.bmj.com/content/343/bmj.d4488.full.pdf
Esta investigación, que en realidad es una compilación de datos con cierta laxitud metodológica, demuestra que el consumo habitual de chocolate reduce la isquemia coronaria en 37% y la incidencia de eventos vasculares cerebrales en 29%, si bien no encontraron efecto favorable en la insuficiencia cardiaca.
Por supuesto, habrá que considerar otras variables para calificar tal valor como una evidencia confiable, pero sugiere - al menos en nuestra fantasía - que el chocolate, a buenas dosis y sin exceso, es una opción para sonreírle a la vida y mantener el corazón ardiente.
2.En la búsqueda de alternativas para el tratamiento de la glomerulonefritis (GN), una enfermedad potencialmente destructiva de la función renal, que afecta a niños y adolescentes, se han buscado diversas opciones al empleo de esteroides a dosis altas y a los inmunosupresores convencionales. Las razones son obvias: ambas estrategias causan tanto beneficio como iatrogenia, que se traduce en detención del crecimiento, obesidad, hipertensión y riesgo de infecciones concurrentes.
En el número de ayer de la revista Kidney International, Peng y colaboradores hacen una aportación novedosa al tratamiento de la inflamación glomerular. Estudiando un modelo murino de GN, inyectaron antes de la inducción del daño un polifenol derivado del té verde, que se llama (para recordarlo!) epigalocatequina-3-galato (EGCG), y notaron que en tales ratitas disminuía la proteinuria, no aumentó la creatinina sérica y el daño histológico fue considerablemente menor. Los autores proponen que la atenuación del estrés oxidativo inducida por este alcaloide del té verde puede ser una alternativa con menos efectos colaterales en el tratamiento de las enfermedades renovasculares. http://www.nature.com/ki/journal/v80/n6/abs/ki2011121a.html?WT.ec_id=KI-201109
Por supuesto, habrá que considerar otras variables para calificar tal valor como una evidencia confiable, pero sugiere - al menos en nuestra fantasía - que el chocolate, a buenas dosis y sin exceso, es una opción para sonreírle a la vida y mantener el corazón ardiente.
2.En la búsqueda de alternativas para el tratamiento de la glomerulonefritis (GN), una enfermedad potencialmente destructiva de la función renal, que afecta a niños y adolescentes, se han buscado diversas opciones al empleo de esteroides a dosis altas y a los inmunosupresores convencionales. Las razones son obvias: ambas estrategias causan tanto beneficio como iatrogenia, que se traduce en detención del crecimiento, obesidad, hipertensión y riesgo de infecciones concurrentes.
En el número de ayer de la revista Kidney International, Peng y colaboradores hacen una aportación novedosa al tratamiento de la inflamación glomerular. Estudiando un modelo murino de GN, inyectaron antes de la inducción del daño un polifenol derivado del té verde, que se llama (para recordarlo!) epigalocatequina-3-galato (EGCG), y notaron que en tales ratitas disminuía la proteinuria, no aumentó la creatinina sérica y el daño histológico fue considerablemente menor. Los autores proponen que la atenuación del estrés oxidativo inducida por este alcaloide del té verde puede ser una alternativa con menos efectos colaterales en el tratamiento de las enfermedades renovasculares. http://www.nature.com/ki/journal/v80/n6/abs/ki2011121a.html?WT.ec_id=KI-201109
La idea nos es combinarlos, pero comer un chocolate de tanto en cuanto y pensar que el té verde es potencialmente más que una agradable infusión, son dignas aportaciones de nuestros días, donde la ciencia está al alcance de la mesa.

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