jueves, 27 de octubre de 2011

Cuidar y cuidarse

Esta mañana , escuchando el cuarteto no. 2 de Johannes Brahms, opus 51 (una joya estrenada en 1873, cuyo andante moderato ameritó que Arnold Schoenberg escribiera su famoso ensayo “Brahms el progresista” ), encuentro dos noticias de importancia en las relaciones humanas.

Mucho se ha debatido respecto de la indicación y la bioseguridad de las vacunas contra papiloma humano (HPV). Se insiste en que son producto de un ardid epidemiológico y comercial, pero lo cierto es que están diseñadas para grupos de alto riesgo (mujeres y hombres jóvenes, al despuntar su vida sexual) y no tendremos una evaluación de su efectividad hasta pasada una generación de su aplicación a gran escala. Así que no hay duda de que su empleo tiene una lógica de prevención oportuna.

En ese tenor, un panel de expertos reunido en el CDC de Atlanta este martes aprobó el uso generalizado de la vacuna tetravalente Gardasil para hombres entre 11 y 21 a fin de disminuir la incidencia de transmisión y cáncer cérvico-uterino en sus parejas sexuales.

http://www.washingtonpost.com/national/health-science/panel-recommends-that-11--and-12-year-old-boys-get-the-hpv-vaccine-now-given-to-girls/2011/10/25/gIQA3Ga4FM_story.html

De suyo es una recomendación prudente, que se afirma con la publicación hoy en el NEJM de que el HPV (particularmente las cepas 16 y 18) es responsable de cáncer anal intrapitelial, un padecimiento de graves consecuencias en hombres que practican sexo con hombres. La vacuna mencionada previene la aparición de esta neoplasia hasta en 74.9 % de las parejas homosexuales valoradas.

http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1010971?query=TOC

Así que, en cualquier circunstancia, la prevención de carcinomas del epitelio genital y anal parecen reducirse significativamente si se aplica la vacuna a tiempo.

¡Consulte a su médico! Sobre todo si tiene un hijo adolescente.

PD. Por cierto, Brahms consideraba que las obras para cuerdas eran tan relevantes armónicamente como las sinfonías, y pidió que el Opus 51 (dos cuartetos con una delicada elaboración) se le interpretaran en secreto antes de aprobarlos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Toser o temblar, he ahí el dilema...

Esta mañana aparecen dos artículos relevantes que quiero compartirles.
El primero hace referencia a la posibilidad de obtener una vacuna universal contra la influenza. La búsqueda de tal panacea ha llevado muchas décadas de investigación para descifrar los antígenos dominantes del virus. Tan es así, que la nomeclatura que conocemos (H1N1, H3N2, H5N1, etc.) depende de las proteínas expresadas en la cabeza del virus (Hemaglutinina y Neuraminidasa), y las vacunas que nos aplicamos anualmente se producen en función de ello.
Un artículo publicado apenas hace unos días en Science (volumen 333, páginas 850 - 856) demuestra cómo la producción de un anticuerpo inmunodominante que reconoce el tallo (y no las proteínas de superficie), denominado FI6, es capaz de inhibir hasta 16 variantes de tales proteínas y neutralizar la incorporación del virus a las células del hospedero. Estamos en el umbral de producir una vacuna de amplio espectro - y ¿porqué no? de inmunoprotección prolongada - para esta plaga estacionaria. Lean el comentario en este vínculo: http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMcibr1109447?query=TOC
El segundo artículo es una actualización de las recomendaciones de la Academia Americana de Neurología para el tratamiento del temblor esencial. Ese incómodo padecimiento que afecta entre 0.3 y 5.6% de la población adulta (con una incidencia anual de 24 casos por cada 100,000 habitantes) y constituye la forma más frecuente de movimientos anormales. Afecta con frecuencia la cabeza, la dicción y las extremidades, condicionando que el paciente deje de socializar, de manejar, de trabajar y en muchos casos, hasta de escribir y relacionarse con el mundo. Quienes hemos visto casos con temblor esencial, sabemos cómo impacta en su calidad de vida. Los autores proponen que el levetiracetam (Keppra) y la flunarizina (Sibelium, Fasolan) no sirven, y que los fármacos de primera línea son el topiramato (Topamax), los beta-bloqueadores (Atenolol, Sotalol) y ciertos psicofármacos como el alprazolam (Tafil) o la gabapentina (Neurontin). No se pronuncian aún en favor de la pregabalina (Lyrica) o de la clozapina (Leponex, Clopsine); y sugieren que en casos refractarios pueden ser útil la toxina botulínica, la neuroestimulación o la talamotomía.
http://www.neurology.org/content/early/2011/10/18/WNL.0b013e318236f0fd.abstract
Dado que se trata de un padecimiento que llega antes al consultorio del médico familiar o del médico de confianza, vale la pena actualizarse.

miércoles, 12 de octubre de 2011

La odisea de los antioxidantes

El concepto popular de que las vitaminas promueven la salud y previenen todos los males, data de los años inmediatos a la segunda posguerra mundial (1945 en adelante), cuando la industria norteamericana, favorecida por el impulso bélico y relativamente indemne, se dedicó a buscar la panacea.
Por esos años, las empresas químico-farmacéuticas en auge investigaban en detalle el contenido proteico y vitamínico de numerosos alimentos, y se inició la era de la suplementación de cereales, panes y lácteos, con objeto de garantizar el "pleno desarrollo de los ciudadanos".
De ahí surgió el error numérico de adjudicarle una décima de más al contenido de hierro en las espinacas (que no es superior al de las acelgas o verdolagas, por cierto) y el mito caricaturesco de Popeye que nos acompañó con muecas y sonrisas durante la infancia.
En la medida en que se fueron estableciendo los requerimientos para distintas edades de las vitaminas y los minerales, se fundamentó lo que se denomina RDA (recommended daily allowances) que se pueden ver en el dorso de muchos productos y que sirven de sustento para considerar el valor nutrimental de los alimentos que consumimos o importamos.
Bajo esa misma tónica, la búsqueda de sustancias o nutrientes que pueden prevenir el cáncer, el envejecimiento o diversas enfermedades crónico-degenerativas.
Como pueden suponer, lo que subyace a esa empresa monumental es el ideal de la inmortalidad y un cierto dejo de preeminencia racial que acompaña al genuino anhelo de vencer las enfermedades. Pero así somos los seres humanos: excluyentes y proclives a las Odiseas.
En cualquier caso, muchos antioxidantes han probado cierta utilidad para reducir daño endotelial u oxidativo propio de la aterogénesis. El asunto de la prevención del cáncer es más endeble.
Un estudio enorme - más de 35, 500 sujetos seguidos de Agosto 2001 a Junio 2004 en Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico - revela que la vitamina E no protege contra el cáncer de próstata, y que incluso puede aumentar el riesgo estadístico de padecerlo.
La cohorte SELECT nació bajo el impulso de probar los efectos benéficos de las vitaminas y antioxidantes naturales, en particular respecto de ciertos tipos de cáncer que se han asociado al tabaquismo o a los procesos catabólicos que promueven radicales libres de oxígeno o aniones superóxido. En este estudio de seguimiento, publicado hoy en JAMA ( http://jama.ama-assn.org/content/306/14/1549.full ) se demostró una incidencia relativa de 1.6 para desarrollar cáncer de próstata en hombres que consumen regularmente vitamina E (comparado con 0.8 para quienes consumen selenio y 0.4 contra placebo). Los autores proponen que debe revisarse con cuidado el uso indiscriminado de vitamina E en la población adulta.
Quizá estamos todavía bastante lejos de identificar el rudimento único que cure todas las plagas, un deseo tan propio de la Humanidad como su sino.


jueves, 6 de octubre de 2011

La piel y la poesía

Esta mañana, el NEJM publica un artículo valioso en torno a los mecanismos que promueven alergia cutánea o de mucosa respiratoria. La insuficiencia haploide de FILAGGRINA, una proteína que alinea y agrega los filamentos de queratina (de ahí su nombre) y que protege la piel del ingreso de alergenos o sustancias extrañas podría ser responsable de algunos de estos padecimientos. Además de los factores psicosomáticos que podemos invocar en tales enfermedades, parece importante buscar los alelos de esta proteína como parte de la evaluación de pacientes con dermatitis atópica o asma.

Para quienes esperábamos el reconocimiento de la Academia Sueca para Claudio Magris, tan postergado, nos sorprendimos gratamente con la elección del poeta Tomas Tranströmer como Premio Nobel de Literatura 2011.
Nacido en 1931, Tranströmer ha sido galardonado en todo el mundo por su poesía viva, cotidiana, de imágenes y metáforas frescas. Conocido más en los países nórdicos y en Alemania, está traducido al inglés por Robert Bly, y en 1962 estuvo a punto de ganar el National Book Award de poesía (en texto traducido). Ha trabajado como psicólogo en correccionales de menores y en la rehabilitación de drogadictos. Se le conocen pocos libros en castellano, notablemente su recopilación "El cielo a medio hacer" cuyo título evoca las luminosas noches del verano escandinavo. Aquí les incluyo una traducción libre del poema "After a death" (tomado de la versión inglesa de Bly).

Una vez hubo un estruendo
que dejó atrás la larga y ondulante cola de un cometa.
Nos mantiene encerrados. Empaña las imágenes del televisor.
Se asienta en gotas heladas sobre el cableado.
Se puede esquiar lento bajo el sol de invierno
entre arbustos donde cuelgan algunas hojas.
Parecen páginas arrancadas de viejos directorios telefónicos.
Nombres engullidos por el frío.
Y todavía es hermoso escuchar el latido cardiaco
pero con frecuencia la sombra parece más real que el cuerpo.
El samurai se ve insignificante
junto a su armadura de escamas de dragón negro.