jueves, 24 de noviembre de 2011

Acerca de la vida y de al muerte

Las series de autopsia sugieren que el 30% de los hombres mayores de 50 años y el 70% de los hombres mayores de 70 años tiene cáncer de próstata. Son cifras impresionantes, pero la gran mayoría de los pacientes con cáncer prostático mueren por otras causas.

¿Cuántos hombres necesitan ser estudiados para prevenir una muerte por cáncer de próstata (CaPr)? Con base en el estudio Europeo de Aleatorización para CaPr, que reunió a más de 182 mil casos en 9 centros europeos durante nueve años, se pudo establecer que se requiere monitorear a 1410 hombres para salvar una vida. Esto ha planteado la reconsideración de estrategias gubernamentales para ofrecer evaluaciones periódicas, sobre todo para optimizar el costo-beneficio de las intervenciones con especialistas.

Justamente por ello, los lineamientos más recientes de la USPSTF (Fuerza de Servicios Preventivos de los Estados Unidos) han recorrido el monitoreo universal a pacientes después de los 70 años. Por su parte, la Asociación Urológica Americana y la Sociedad Americana de Cáncer siguen considerando que es recomendable hacer antígeno prostático específico a cualquier hombre mayor de 40 años de forma anual, hasta que su expectativa de vida sea menor de 10 años.

Esto último puede interpretarse de muchas maneras, pues en una sociedad como la nuestra, equivale tanto como dejar ir a los viejos. Quizá por ello, el concepto de “watchful waiting” (vigilancia en espera) ha sido tan difícil de plantear para quienes se les detecta una CaPr de bajo grado o sus familiares.

Podemos concluir que la vida es azarosa y que el respeto a la decisión de cada individuo sobre su propio cuerpo sigue siendo la ley que rige a la buena práctica médica.

Les comparto esta elocuente viñeta del Premio Nobel de Literatura.


Elegía

Abro la primera puerta.

Es una gran habitación soleada.

Un camión pasa por la calle

Y hace vibrar la porcelana.

Abro la puerta número dos.

¡Amigos! Ustedes bebieron la oscuridad

y se hicieron visibles.

Puerta número tres.

Un estrecho cuarto de hotel.

Vistas a un callejón.

Un farol que reluce en el asfalto.

El hermoso residuo de las experiencias.

Tomas Tranströmer

No hay comentarios:

Publicar un comentario