
En el periodo neonatal tardío, con frecuencia aparece cierta anemia que requiere suplemento ferroso (nada grato para el paladar de los lactantes). Con miras a prevenir esta conocida eventualidad, un grupo de investigadores suecos se dio a la tarea de probar si el pinzamiento tardío del cordón umbilical al nacer (más de tres minutos, contra lo habitual que es inmediato), favorecía un aporte sanguíneo de la placenta al bebé para mantener su hematócrito y evitar descensos de hemoglobina. A los 4 meses, los bebés a quienes les fué pinzado el cordón tardíamente, tenían 117 microgramos de ferritina sérica (contra 81 mcg) y una prevalencia mucho menor de deficiencia de hierro que sus contrapartes "acelerados" (0.6% vs 5.7%). El estudio parece convincente en cuanto a revisar nuestras prácticas neonatológicas, a fin de considerar esta "transfusión placentaria", sobre todo en casos de pobreza y desnutrición. Aquí les incluyo el trabajo completo en pdf: http://www.bmj.com/highwire/filestream/541382/field_highwire_article_pdf/0.pdf
En contraste, un artículo reciente en la revista Obesity muestra que el producto de acumulación de lípidos (LAP), un nuevo marcador de riesgo cardiovascular, predice de manera confiable diabetes, síndrome metabólico y enfermedad coronaria en mujeres postmenopáusicas, y obliga a intervenir tempranamente para mejorar su calidad de vida. El estudio incluyó también a 2279 hombres de mediana edad y demostró que el LAP se asocia de manera independiente al desarrollo de insuficiencia cardiaca y mortalidad en diabéticos. El LAP se calcula fácilmente como (Circunferencia abdominal - 65) x (Triglicéridos en mmol/L) en hombres y como (Circunferencia abdominal - 58) x (Triglicéridos en mmol/L) para mujeres.
Además de sortear la crisis financiera este fin de año, es hora de apretarse el cinturón y cuidar el corazón!

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