jueves, 22 de septiembre de 2011

De plumas y pulmones

Recordarán conmigo que hace dos años salíamos del susto de un brote insospechado de Influenza A cuya variante H1N1 se tenía por desaparecida desde 1960.
Lo màs inquietante fue la muerte -por síndrome de insuficiencia respiratoria aguda - de mujeres y hombres jóvenes, previamente sanos, cuyo único factor de riesgo era el embarazo o el sobrepeso. Su respuesta inflamatoria, lejos de estar inmunocomprometida, parecía exagerada y como tal, la causante de esa fatal progresión en la función pulmonar.
El grupo del Dr. Michael Oldstone, afamado virólogo de la Fundación Scripps en La Jolla, demostró hace seis días que las células endoteliales, por mediación del receptor S1P1, son las orquestadoras de dicha agresión.
Un hallazgo esencial, porque abre la puerta para buscar opciones de tratamiento en quienes han rebasado los antivirales y se precipitan, impelidos por los arietes de la infección, hacia el punto de no retorno. Lean el resumen del último número de Cell. Es un trabajo sobresaliente para entender qué enciende nuestros pulmones ante procesos inflamatorios.
http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S009286741100941X

Me encontré además con la noticia interesante de que el meteorito que se relaciona con la desaparición de los dinosaurios, hace 65 millones de años, parece haber diezmado también a la población de aves prehistóricas. Un estudio publicado esta semana en PNAS insiste en que las variantes ornitológicas no eran muchas antes de aquella hecatombe y que las pocas especies que sobrevivieron, son los ancestros de las que rondan los cielos y los jardines en la actualidad. Una noticia fresca para rememorar y llenar de trinos la mañana.
http://www.pnas.org/content/108/37/15253

jueves, 8 de septiembre de 2011

El conocimiento molecular y sus bemoles

Hace 26 años, un hallazgo inmunológico abrió el camino al tratamiento de numerosas enfermedades que acababan con la integridad y la vida de muchos pacientes. Eran los años previos al descubrimiento de los receptores moleculares, cuando apenas despuntaban las interleucinas como señales de respuesta celular y nos sumergíamos a tientas en los recovecos moleculares de nuestro metabolismo. Ese verano de 1975, estimulando macrófagos con endotoxina, un grupo de investigadores del Sloan Kettering en Nueva York detectaron una citoquina capaz de destruir tumores. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC433057/pdf/pnas00052-0408.pdf


La designaron convenientemente factor de necrosis tumoral (TNF). En los años siguientes, se identificó esta molécula en asociación con muchos fenómenos inflamatorios, tales como la artritis experimental, la nefritis y la necrosis celular. De ahí derivaron los estudios para buscar inhibidores mediante anticuerpos monoclonales generados en ratones que hubieron de humanizarse. Hoy contamos con varios de estos fármacos biológicos que han cambiado la perspectiva de las enfermedades reumáticas, dermatológicas y gastrointestinales para bien de miles de pacientes.

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Un factor que destruye tumores de manera espontánea, producido por células vigilantes en todo el organismo, debe considerarse imprescindible para controlar las infecciones intracelulares y los procesos malignos. Así, hemos visto aumentar la incidencia de tuberculosis en pacientes tratados con anti-TNFs. Pero hoy la FDA publica una nota precautoria en relación a Listeria y Legionella, observadas en pacientes mayores de 65 años y con siete muertes documentadas en Estados Unidos. http://www.fda.gov/Safety/MedWatch/SafetyInformation/SafetyAlertsforHumanMedicalProducts/ucm270977.htm

Al mismo tiempo, ese temor suscitado por la incidencia de neoplasias en pacientes inmunosuprimidos con anti-TNFs se ha ido disipando en la medida en que demostramos que no hay más casos de los esperados en tal población de riesgo (muchos de ellos enfermos de cierta edad con uso crónico de esteroides u otros inmunosupresores). Un metanálisis reciente ratifica esta convicción, pero no nos deja del todo tranquilos: la prevalencia de cáncer de piel se ve más (RR = 1.79) en quienes se tratan con Adalimumab, Infliximab y otros inhibidores similares. Habrá que considerar que riesgos adicionales están implicados (PUVA, exposición solar, piel blanca, etc.), pero es una precaución digna de tomarse en cuenta.
http://ard.bmj.com/content/early/2011/07/29/ard.2010.149419.abstract

Desprender los frutos del árbol del conocimiento siempre supone inconvenientes para la Humanidad, pero sin duda nos ha ayudado a contener las plagas y las maldiciones que pesan sobre nuestra especie.

Hasta la próxima!

jueves, 1 de septiembre de 2011

Somos los que comemos

1.Durante años nos hemos preguntado para qué sirve el chocolate, además de provocar adicción y placeres diversos. Se ha sugerido que produce cierta excitación neurosensorial, pero no nos atrevemos a recomendarlo por los efectos nocivos del azúcar y la grasa que contienen sus mejores especímenes. Aún así, nadie se sustrae a la seducción de un buen chocolate.
Un estudio reciente en el British Medical Journal analizó los beneficios - por estadística, en un metanálisis - del consumo frecuente de chocolate, v.gr. más de tres veces por semana, en relación a la salud cardiovascular. Los autores, colombianos e ingleses, muestran cierta cautela al presentar sus resultados.
http://www.bmj.com/content/343/bmj.d4488.full.pdf


Esta investigación, que en realidad es una compilación de datos con cierta laxitud metodológica, demuestra que el consumo habitual de chocolate reduce la isquemia coronaria en 37% y la incidencia de eventos vasculares cerebrales en 29%, si bien no encontraron efecto favorable en la insuficiencia cardiaca.
Por supuesto, habrá que considerar otras variables para calificar tal valor como una evidencia confiable, pero sugiere - al menos en nuestra fantasía - que el chocolate, a buenas dosis y sin exceso, es una opción para sonreírle a la vida y mantener el corazón ardiente.

2.En la búsqueda de alternativas para el tratamiento de la glomerulonefritis (GN), una enfermedad potencialmente destructiva de la función renal, que afecta a niños y adolescentes, se han buscado diversas opciones al empleo de esteroides a dosis altas y a los inmunosupresores convencionales. Las razones son obvias: ambas estrategias causan tanto beneficio como iatrogenia, que se traduce en detención del crecimiento, obesidad, hipertensión y riesgo de infecciones concurrentes.
En el número de ayer de la revista Kidney International, Peng y colaboradores hacen una aportación novedosa al tratamiento de la inflamación glomerular. Estudiando un modelo murino de GN, inyectaron antes de la inducción del daño un polifenol derivado del té verde, que se llama (para recordarlo!) epigalocatequina-3-galato (EGCG), y notaron que en tales ratitas disminuía la proteinuria, no aumentó la creatinina sérica y el daño histológico fue considerablemente menor. Los autores proponen que la atenuación del estrés oxidativo inducida por este alcaloide del té verde puede ser una alternativa con menos efectos colaterales en el tratamiento de las enfermedades renovasculares. http://www.nature.com/ki/journal/v80/n6/abs/ki2011121a.html?WT.ec_id=KI-201109

La idea nos es combinarlos, pero comer un chocolate de tanto en cuanto y pensar que el té verde es potencialmente más que una agradable infusión, son dignas aportaciones de nuestros días, donde la ciencia está al alcance de la mesa.

jueves, 25 de agosto de 2011

Variables numéricas

A menudo nos preguntamos cómo descifrar esos estudios epidemiológicos, abundantes en pacientes y datos estadísticos, que resultan tan complicados de leer y parecen un crucigrama al aplicarlos en la práctica. El lenguaje de la salud pública no se traduce fácilmente en experiencia cotidiana, aunque debería ser así, porque recoge toda la información vertida de eventos aislados en poblaciones con características uniformes.
El último número del British Medical Journal aporta un buen ejemplo. Se trata de un estudio epidemiológico hecho en 54 regiones de Inglaterra que recogió datos clínicos de un millón y cuarto de individuos acerca del tabaquismo, obesidad, fármacos actuales y previos, sedentarismo, enfermedades crónicas y calidad de circuitos venosos para estimar el riesgo de desarrollar tromboembolismo venoso a un año y cinco años, conjugando estas variables.

El resultado es extraordinario, porque con un simple test, aplicable desde la computadora en el consultorio ( www.qthrombosis.org ) se puede predecir tal riesgo en pacientes que serán sometidos a cirugía, que fuman o que toman medicamentos hormonales relacionados con la trombofilia.
Dado que se trata de un fenómeno que complica muchísimo las estancias hospitalarias y se asocia a grave morbi-mortalidad cardiopulmonar, les recomiendo leer el artículo completo en este vínculo:
http://www.bmj.com/content/343/bmj.d4656.full.pdf

Tal vez, un poco de números ayuda a evitar fracasos en el quehacer médico de todos los días. Pero también hay que cuidarse del optimismo que brindan los números.


Aludo a un artículo aparecido hoy en el New England Journal of Medicine que reporta beneficio en cuanto a disminución de las exacerbaciones de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (COPD en inglés) en más de mil pacientes que recibieron Azitromicina 250 mg al día durante un año (!!). Los enfisematosos que tomaron este cúmulo de macrólidos tuvieron alteraciones de audición, así como aumento de resistencias bacterianas, pero no se reportan efectos nocivos en el hígado o alza de infecciones oportunistas, cosa que sorprende mucho.
http://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJMoa1104623

Una editorial acompañante, escrita con notoria prudencia por el Dr. Siafakas de Grecia, sugiere que no nos adelantemos: emplear antimicrobianos por tanto tiempo no es una práctica que deje a nadie tranquilo, aunque el epifenómeno sintomático nos deslumbre por su tamaño.

Hasta la próxima semana.

jueves, 11 de agosto de 2011

Acerca de esas adicciones...

Vemos magnificada la violencia diariamente en las calles de este sufrido país. Parte sin duda de décadas de corrupción, de años interminables de gobiernos desligados de su pueblo, de una educación desigual y exigua, de la replicación abyecta de la pobreza, del odio y el resentimiento social y, como colofón operacional, del mercado de drogas.
De éstas se ha dicho que si se libera su consumo - o al menos se regula - los narcotraficantes tendrán menos recursos y se desinflarán. Nada más ingenuo, porque las otras causas precedentes (corrupción, pobreza, nepotismo) seguirán rampantes y habrán otros muchos mercados que ensombrecer. El lavado de dinero no es prerrogativa de la cocaína o la mariguana, su fluidez permea todas las necesidades sociales.
Aquí les transmito tres ejemplos contemporáneos, que delatan la estulticia del control que suponen que ejercemos sobre nuestra adictiva tendencia a ocultar lo indecible.

1) Este artículo de Lancet que demuestra que el tabaquismo es más nocivo en la esfera cardiovascular de las mujeres que en los hombres. Un metánalisis gigantesco de casi 4 millones de individuos y 67 mil eventos coronarios, que sitúa el riesgo de infarto en 1.25 para el sexo femenino. http://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(11)60781-2/fulltext

2) Una revisión muy educativa - hablando de carencias - del British Journal of Anaesthesiology que actualiza acerca del uso y abuso de analgésicos, con mucho la primera causa de toxicidad y adicción farmacológica en el mundo industrializado. http://www.medscape.com/viewarticle/745129?src=mp&spon=17

3) Un boletín de prensa de la semana pasada en la revista Addiction muestra que la industria vitivinícola está incentivando la preferencia por el alcohol bajo el disfraz del "consumo responsable". Así que los jóvenes siguen experimentando su autonomía y sus límites a destajo, mientras los adultos ya no podemos convivir socialmente sin una botella enfrente.
http://www.addictionjournal.org/viewpressrelease.asp?pr=155

Si bien el combate al crimen organizado es indispensable para mantener la paz social, nada refrenda mejor el valor y el poder de un gobierno que el respaldo de sus ciudadanos.

Saludos afectuosos,

APB

jueves, 21 de julio de 2011

La piel, ese rudimento de nuestro ser

La primera superficie de contacto con el mundo, la que nos modula la textura y la temperatura, la que nos sensibiliza o nos retrae, es la cubierta cutánea. Nuestra piel enseña, ilustra, delimita - más allá de lo metafórico -, antes de que las palabras o los sentidos más refinados hagan su emergencia en nuestro universo cognitivo.
La piel hace de continente, de sostén, de horizonte de intercambio sensible, de protección y de margen prístino frente al otro, frente a todo aquello que se va configurando como ajeno.
¿Cómo entender entonces esa dimensión de vulnerabilidad, de transgresión que acarrean las enfermedades dermatológicas?
Pocos trastornos físicos o psicosomáticos suscitan una atención inmediata tanto como las lesiones cutáneas, sobre todo cuando ocurren en edades tempranas de la vida, como la dermatitis atópica; o cuando descaman y crecen incesantemente, como la psoriasis. Su aparición arrastra consigo la percepción de solidez y de continuidad, al tiempo que convoca un sentimiento de integridad rota que tiene evidentes repercusiones en el plano emocional.




El día de hoy, un grupo de investigadores de Munich hace una contribución notable en la inmunopatogenia de estas dos enfermedades. Señalan cómo, lejos de ser entidades que se alojan en un desarreglo epitelial, son procesos inmunológicos guiados por linfocitos T contrapuestos en sus funciones cooperadoras, estimulados por una señal antigénica que los dispara para roer la piel. Para demostrarlo, estudian a tres pacientes que tuvieron la infeliz coincidencia de ambas dermatosis, en un momento patológico determinadas por células Th2 (estimuladas por alergenos) y en otro, predominando las células Th1 / Th17 que típicamente infiltran las placas de psoriasis.

http://www.nejm.org/doi/pdf/10.1056/NEJMoa1104200

Estos hallazgos son con frecuencia el trampolín donde descansa un tratamiento más racional y más específico de aquellos padecimientos cuya causa nos elude, como los gritos de la piel, tan silenciosos
pero tan elocuentes.

viernes, 15 de julio de 2011

Acerca de nuestros orígenes...Darwin mediante



La revista PLoS Pathogens reveló ayer que un nuevo Adenovirus (TMAdV), proveniente de macacos y que se asentó en monos tití hace dos años en el Laboratorio de Primates de la Universidad de California en Davis, constituye una nueva forma de contagio de síntomas gripales en humanos. Cuatro trabajadores de ese Centro se contagiaron. Analizando muestras de los 19 titís fallecidos por el virus, se encontró que tenían las mismas secuencias que infectaron a estas personas, quienes después de cuatro días, volvieron a su trabajo libres de síntomas.
Las implicaciones biológicas de este hallazgo son diversas: por un lado, ratifica la vía de transmisión sospechada en otras zoonosis, pero también sugiere que estos agentes heterólogos pueden ser empleados como vectores para introducir señales genéticas para el tratamiento de enfermedades.

http://www.plospathogens.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.ppat.1002155


Además, una noticia acerca del canal del parto. La FDA anuncia hoy que las mallas para reducir los prolapsos uterinos y vesicales, aplicadas por vía transvaginal, no son necesariamente la mejor opción, por los riesgos que suponen en cuanto a infección, sangrado y dispareunia. La FDA recomienda el abordaje abdominal, tras una revisión de más de 100,000 reparaciones pélvicas. Así pues, vaya una nota de cautela para nuestros colegas ginecólogos.

http://www.fda.gov/NewsEvents/Newsroom/PressAnnouncements/ucm262752.htm


Buen fin de semana, APB